(Esta historia la escribí para Radio marca, la pedían cortita para leerla por antena... y aunque no vale mucho, yo me quedo con la realidad de esa historia)
Me impactó mucho ver a un niño tan pequeño luchar por recuperarse, un niño que no tiraba la toalla por nada del mundo. Esa valentía del niño me demostró la madurez que muchos de nosotros no tenemos, que cuando nos vemos en una mala situación no nos importa dejarlo todo, pues pensamos que no vamos a salir de ahí nunca.
Al niño le preguntaron muchas cosas, entre ellas si el sentía que no era como los demas, y el niño con tan sólo 6 añitos respondió muy entero. Dijo que él si era como todos los otros niños, y que sabía que no podía hacer lo que ellos hacían, pero que algún día llegaría a ser como los demás y a ser un gran portero como Iker Casillas...
Ver a un niño tan pequeño, en una silla de ruedas que cuando se levantaba las piernas se le doblaban y no podía andar, responder tan seguro y con tantas esperanzas, me conmovió mucho, porque otras personas que lo tenemos todo no sabemos valorarlo, incluso ante cualquier pequeño inciente nos derrumbamos.
Es sorprendente esa actitud de un niño tan pequeño, y creo que todos deberíamos tener la fuerza y valentía que el chiquito nos ha demostrado.
Ojalá se recupere y pueda conseguir su sueño. Al menos que algún día pueda jugar de portero con los niños de su barrio.









